6 Tesoros Persas en Irán
- Marhaba Travel
- 11 may 2022
- 2 min de lectura
Irán es un destino al que no muchos turistas se atreven a visitar pero si duda podemos afirmar que se trata de un país que alberga una colección de joyas arquitectónicas muy difícil de igual a nivel mundial.
1. La plaza de Isfahán

La enorme plaza Naqsh-e Jahan (plaza del Imán) de Isfahán es un lugar inolvidable para todo aquel que tiene el privilegio de visitarla. En su entorno se abre un fantástico bazar y la plaza acoge la que posiblemente sea la colección más majestuosa de edificios del mundo musulmán: La cúpula de azulejos azules de la Masjed-e Shah, la elegante Masjed-e Sheikh Lotfollah o el palacio de Ali Qapu.
2. La impresionante ciudad de Yazd
Muchos viajeros dicen que Yazd es su ciudad favorita en Irán, y es que esta ciudad ofrece un toque de magia en pleno desierto. Fundada hace más de 5.000 años, es una joya de callejones serpenteantes, cúpulas de azulejos, altísimos minaretes, bazares y casas con patios coronadas por badgirs (torres de viento) y regados por qanats (canales de agua subterráneos).
Cerca del centro de la ciudad, en el elegante ateshkadeh (templo del fuego), arde permanentemente una llama y todos los visitantes son bienvenidos.

3. Las mejores pistas de esquí en Alborz

Aunque no sea lo primero que nos viene a la cabeza cuando pensamos en Irán la verdad es que este país cuenta con multitud de pistas de esquí repartidas por los alrededores de su capital.
Las estaciones de Dizin y Shemshak son las mejores ya que cuentan con empinadas laderas y mucha nieve polvo virgen para esquiadores de todos los niveles. Además, cuando hace buen tiempo, aunque no sea para ir a esquiar, merece la pena subir a la montaña para realizar una pequeña escapada de la ciudad.
La estancia y los forfaits no son caros, en comparación con los que nos podemos encontrar en países europeos a los que estamos acostumbrados.
4. Choqa Zanbil

Aunque se aleja un poco de los circuitos convencionales, merece la pena poder contemplar la inmensidad y fascinante historia del antiquísimo zigurat de Choqa Zanbil.
Este lugar se considera el mejor ejemplo de arquitectura elamita que queda en el mundo.
5. Susa y Shushtar

Las ruinas de Susa (Shush) comprenden un castillo, una acrópolis y los restos de un palacio, igual que las cercanas ruinas de Shushtar.
Este fascinante yacimiento arqueológico protegido por la Unesco ocupa toda la parte sur de la moderna Shush. En su origen, la ciudad era similar en tamaño a Persépolis y vivió innumerables invasiones y saqueos, especialmente mongoles. Poco queda pues de la antaño grandiosa capital de Darío el Grande, una urbe con más de 6000 años de antigüedad.
6. El valle de los asesinos

Los legendarios valles de Alamut y Shahrud, bajo los altísimos picos de los Alborz, muestran paisajes de una variedad sorprendente, acompañados de una fascinante historia medieval ya que albergan los restos de más de 50 fortalezas.
Las más de 50 fortalezas fueron las fortificadas guaridas de la secta religiosa medieval más temida, la de los nizaríes ismaelitas, llamados despectivamente por sus enemigos hashashin (asesinos). De hecho esta zona es popularmente conocida como los Castillos de los Asesinos.
Los más fascinantes están en Gazor Khan (castillo de Alamut) y Razmiyan (castillo de Lamiasar).



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